Más allá del tablero: así es un Cluedo de carne y hueso

Año 1927. Es un día cualquiera para los viajeros del tren procedente de Bilbao con destino Madrid. El traqueteo constante del vagón restaurante acompaña sus animadas conversaciones y la noche es testigo de la tranquilidad que se respira en los vagones. Tranquilidad que, inesperadamente, desaparece cuando se apagan las luces, se oye un disparo y se siente el frenazo repentino del convoy. Vuelve la luz, pero los gritos continúan al ver a uno de los pasajeros tirado en mitad del pasillo, muerto. Los viajeros parecen calmarse cuando llega el maquinista al vagón y la intranquilidad hace de nuevo acto de presencia en el momento en que se cierra la puerta. Atrapados en el tren, tan solo tienen una hora para averiguar quién ha sido el asesino y escapar con vida del ferrocarril. Lo que podría ser el argumento de una película de suspense es, en realidad, uno de los Cluedo en vivo que cada fin de semana intentan amenizar una despedida de soltera, el cumpleaños de un amigo o incluso una salida de compañeros de trabajoorganizada por la propia empresa. Juegos de lógica e intriga que aterrizaron en España después de haber triunfado en Estados Unidos y Reino Unido. «La idea es que ha ocurrido un asesinato y hay que averiguar quién ha sido el asesino, dónde, cómo y por qué». Un puzle, en palabras de Nathalia Antas de Cluedo En Vivo, donde los participantes se convierten en los personajes de la historia y que debe ser resuelto al poner en común la información que tiene cada uno. Este es un post publicado por Yorokobu, para continuar leyendo haz...